
Mientras Europa sufre una ola de calor sin precedentes, Alemania ha aceptado construir su primera terminal de gas natural licuado. Probablemente debido a la presión de Washington, afirma L. Michael Buchsbaum.

La
fracturación hidráulica podría prolongar el suministro de
combustibles fósiles de Alemania y hacer que el país sea menos
dependiente de las importaciones, según sostiene la industria del
gas. Pero los expertos discuten acerca de si vale el riesgo que
significa para la salud de las personas y del ambiente.