En el mes de enero de
2013 Argelia introdujo algunas enmiendas en su legislación sobre
hidrocarburos al objeto de abrir la puerta a la explotación de sus
recursos energéticos no convencionales. De acuerdo con la US
Energy Information Administration (EIA), Argelia
posee la tercera reserva mayor del mundo de gas de esquisto
recuperable, después de China y Argentina. Eni,
Shell y ExxonMobil ya han mantenido conversaciones con Sonatrach, la
empresa nacional de petróleos, sobre la cuestión de la extracción
de gas de esquisto, a pesar del enorme impacto ambiental que dicha
extracción podría tener en el Sáhara.
Dentro de Argelia,
algunos grupos, como el Collectif National
pour les Libertés Citoyennes (CNLC), están expresando su
oposición a los planes relativos a la fracturación hidráulica.
Estos grupos han investigado los problemas asociados a la producción
de gas de esquisto y se han manifestado públicamente en contra de
los planes de estas empresas en los medios de comunicación y en
actos internacionales, como el Foro Social Mundial, celebrado
recientemente en Túnez. Mehdi Bsikri, periodista y miembro del CNLC,
ha tenido la amabilidad de responder a algunas de las preguntas que
le hemos formulado.
¿Cuál es el motivo
de que países como Argelia, Libia, Marruecos y Túnez estén
planeando explotar proyectos de extracción de gas y petróleo?
Por lo que respecta a
Argelia, los agentes del Estado, en particular el Primer Ministro y
el Ministro de Energía y Minas, aducen argumentos que no se han
debatido en la esfera pública. Alegan que, de acuerdo con el informe
de la US Energy Information Administration (EIA), nuestro país
posee la tercera reserva mayor del mundo de gas de esquisto. También
basan sus argumentos en la probabilidad de que se reduzca el
suministro de hidrocarburos en Argelia y, según ellos, solo el gas
de esquisto podría sustituir a la energía convencional. No
obstante, algunos observadores han comentado que el Gobierno argelino
tiene la visión limitada de un régimen que carece de legitimidad y
solo buscar una nueva excusa para perpetuarse en el poder.
En un momento en el
que la fracturación hidráulica se ha prohibido en Francia y suscita
una controversia cada vez mayor en el Reino Unido, parece que las
empresas multinacionales y el capital occidental están presionando a
los países del Magreb con el fin de asegurarse el acceso a la
energía. ¿Cuál es su opinión al respecto?
En los países
occidentales, la sociedad civil ha forzado a algunos gobiernos a
prohibir la fracturación hidráulica, que es el único proceso de
extracción de gas de esquisto. Sin embargo, esos gobiernos no dudan
en recurrir a países del Sur, como es el caso de Argelia, para
explotar este recurso. Se están organizando conferencias de
marketing para promover el gas de esquisto, por ejemplo, las
celebradas en el Hilton de Argel en noviembre de 2012 y en septiembre
de 2013. Las empresas multinacionales animan a los países del Sur a
explotar el gas de esquisto, al tiempo que ocultan sus consecuencias
negativas para la economía y el medio ambiente. En cualquier caso,
si ocurriera una catástrofe, no estarían obligadas a pagar
indemnizaciones porque las empresas nacionales, como Sonatrach,
serían responsables del transporte y las finanzas.
La US Energy
Information Administration (EIA) estima que Argelia posee
reservas muy importantes de gas de esquisto. ¿Es eso cierto? ¿Ha
comenzado ya la explotación de este recurso en Argelia?
Según el Profesor Chems
Eddine Chitour, director del laboratorio de energía basada en
combustibles fósiles del Instituto Politécnico de Argel, el último
informe de la EIA se remonta al año 2004. El Profesor afirma que el
informe de 2013 no es más que una copia de la versión de 2004.
Además, no sabemos en qué zona ni en qué cuenca se han realizado
estos trabajos geodésicos. La explotación no ha comenzado todavía.
Actualmente Total y Schlumberger realizan proyectos de prospección
en la región de In Salah, concretamente en las cuencas Ahnet 1 y
Ahnet 2.
¿A qué riesgos
ambientales y económicos se enfrentarían los países del Magreb si
iniciaran actividades de explotación de estos recursos no
convencionales?
Argelia posee en torno a
60.000.000 millones de m3 de agua dulce con un bajo
contenido en sal. La utilización de más de 500 sustancias químicas
en el proceso de fracturación hidráulica constituye una grave
amenaza para las capas freáticas, porque los pozos que se
perforarían atravesarían dichas capas de agua. Además, las cuencas
hidrográficas argelinas están conectadas entre sí, de modo que, si
se contaminara la región de In Salah, las sustancias químicas que
penetraran en el agua se propagarían y llegarían hasta Ouargla y
Biskra (a 600 y 900 km de distancia, respectivamente), lo que daría
lugar a otros riesgos. Las regiones agrícolas del sur de Argelia,
como por ejemplo, los palmerales, quedarán destruidas y ello
generaría más pobreza y forzaría a sus habitantes a emigrar.
Mapa de las capas de agua dulce subterránea, que abarcan Argelia, Túnez y Libia
El riesgo para la
economía nacional es enorme. La explotación del gas de esquisto no
garantiza rentabilidad alguna. Actualmente, el mercado mundial del
gas está dominado por los contratos al contado (spot)
(mercados libres), mientras que Argelia siempre ha dependido de los
contratos a largo plazo. Por lo tanto, invertir miles de millones de
dólares, producir cantidades no superiores al 40% de las reservas y
venderlas a precios que oscilarían entre 3 y 5 dólares/Kcal podría
llevar al país al borde de la quiebra.
¿Por qué no invertir
en energías renovables dado el gran potencial de estos países?
El régimen de Argelia no
tiene una visión a largo plazo y, a decir verdad, tampoco la tiene a
corto plazo. Gobierna el país de una manera arcaica y obsoleta. No
existen planes ni perspectivas de desarrollo de energías renovables.
Las escasísimas declaraciones que se han hecho sobre la energía
ecológica son simple populismo. Lo único que le importa al sistema
es perpetuarse a cualquier coste.
Frente a este enorme
reto, ¿qué está hacienda la sociedad civil argelina para
resistirse a los avances a favor de la explotación del gas de
esquisto? ¿Es acaso un fait accompli?
No, no es un fait
accompli. Nuestra obligación es no tolerarlo ni permanecer
callados. La sociedad civil argelina centra su lucha en las
libertades, que es un objetivo muy noble en sí mismo. Sin embargo,
dado que la explotación del gas de esquisto es una cuestión
técnica, aún existe una falta de interés o, más bien, una falta
de información al respecto. La ausencia de un debate público
contribuye a mantener la imprecisión y la confusión. El
CNLC (Collectif National pour les Libertés Citoyennes) ha
hecho todo lo posible para llevar el debate a la esfera pública.
Hemos logrado algunos puntos positivos gracias a la activación de
nuestra red social. Es una pequeña experiencia pero es solo el
principio.